Mentorías: clave para el desarrollo de vocaciones científicas en jóvenes

Tras los resultados de su primer año de ejecución, el Programa AportaCiencias apuesta por mentorías para estimular vocaciones científicas en jóvenes de la región de Aysén.

El 31 de marzo se realizó el encuentro final del primer año de AportaCiencias, un programa de aprendizaje informal, estratégico y disruptivo que promueve el desarrollo de habilidades científicas en niñas, niños y jóvenes de la región de Aysén. En esta instancia se evidenció el impacto de mentorías en el interés de las y los jóvenes por la ciencia.

Indagando con apoyo de la experiencia

La mentoría es una metodología de enseñanza y aprendizaje que busca, mediante el apoyo de un guía o mentor, desarrollar las capacidades de investigación de las personas a través del intercambio de conocimientos y experiencias. Por esto, AportaCiencias optó por esta estrategia con el propósito de incentivar habilidades y vocaciones científicas en jóvenes.

En la jornada final de AportaCiencias, programa impulsado desde el Campus Patagonia UACh y financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad de Gobierno Regional de Aysén, las y los jóvenes participantes del Programa presentaron sus perfiles de investigación, realizados junto con mentores y mentoras, ante un panel de expertos.

¿Cómo se ve afectada la fisiología de los astronautas en el espacio? ¿Cómo el microplástico está afectando a los cangrejos ermitaños en el mar de Aysén? Estas fueron algunas de las preguntas que las y los jóvenes buscaron responder a través de los proyectos presentados ante el panel de expertos conformado por Maximiliano Molina, encargado del programa Ciudadanía Activa de CEDEUS, Eduardo Guzmán, director de Fundación Ciencia Joven Chile, y Viviana Pizarro, coordinadora ejecutiva del PAR Explora Aysén.

Mentorías para una ciencia del futuro

En relación con primer año de implementación de AportaCiencias, Marisol Barría, directora del Programa señala: “No solo evidenciamos a través del relato de las y los estudiantes un acercamiento mayor y mediado hacia el conocimiento científico, y como esto se tradujo en una mayor profundización en las temáticas de sus investigaciones, sino que también la necesidad de espacios de intercambio y apoyo que faciliten la comunicación, donde constituir lazos de confianza, empatía y colaboración horizontal son claves para el crecimiento mutuo, en este caso entre mentoras, mentores, estudiantes y el equipo del proyecto”.

Sobre la experiencia de ser parte de las mentorías del Programa, Verónica Aros, mentora de AportaCiencias comenta: “Fue un desafío porque se tuvo que realizar en la virtualidad con la meta final de crear un proyecto de investigación. Me quedo con un gran aprendizaje y el cariño de mi equipo de mentoría. Creo que este aprendizaje puede ayudar a las y los jóvenes porque aprender a hacer investigación en la virtualidad parece ser nuestro nuevo futuro”.

Respecto a la proyección de AportaCiencias tras su primer año de implementación, Marisol Barría concluye: “Nuestro desafío este año es continuar trabajando en mejorar y proponer estrategias creativas e innovadoras que inviten a interesarse, hablar y hacer ciencia a los niños, niñas y jóvenes de la región”.